flavia dice:Es difícil hablar del diccionario sin hablar de Diana y hablar de Diana sin hablar de ella como artista, como amiga, como maestra.Comencé a escribir para el diccionario en el 2001 si no me equivoco, antes de conocerla personalmente. Nos habíamos contactado a través de lo que se llamaba café Ramona, una especie de pre-foro de la revista. En ese entonces yo trabajaba en una oficina y cuando podía buscaba definiciones en paginas Web para enviarle, era frecuente que le dijera: “Diana que te busco ahora?”. Iban y venían, pedazos de artículos, canciones, formulas, links. También le enviaba las obras (horribles) que estaba haciendo, a lo que ella me respondía con preguntas. Las más simples. Esas que hacen temblar todo lo venís haciendo.“El que pasa por esa puerta es por algo” me dijo cuando entre por primera vez al taller de Av. Corrientes después de varios meses.Hay algo de mágico en como Diana ve los encuentros.Como si solo eso bastara, esta calidad de encuentro como generador de la experiencia artística o la posibilidad de la obra: “cuando alguien mira la pantalla, ya hay obra” dicebusco-encuentroPregunta – respuestaBastante simple.También insiste en la simpleza, en que las cosas simples no son bobas.
rosario dice:Nos juntamos hace poco con Diana Aisenberg, una amiga y artista plástica para quien posé a los veinte años. Queríamos ver si era posible armar una especie de seminario –para dar juntas– en el que conjugáramos su experiencia con la mía: ella como maestra de pintura, yo con mis talleres de letras de canciones. Lo primero que hicimos fue contarnos algunos ejercicios o consignas que solemos usar. Entonces empezó un diálogo: yo le contaba un ejercicio, se lo explicaba y eso la remitía a otro inventado por ella donde trabajaba algo parecido o complementario. También era como si tradujéramos dos idiomas: “Ah, eso en mi mundo se dice así”, en uno se mira, en el otro se oye. No podíamos parar. Era muy difícil esperar el turno de cada una porque mientras la otra hablaba se nos ocurrían muchas asociaciones, cruces, paralelismos que queríamos poner en el tapete y al mismo tiempo reflexionar sobre ellos, y al mismísimo tiempo se nos ocurrían variantes, versiones, nuevos ejercicios y pruebas. Ella me mostró su tesoro de “materiales didácticos”: tarjetas, muestrarios, figuritas, juguetes, madejas de lana, fotos, textos y también quiso inmediatamente llevar a la práctica algunas de mis ocurrencias.
daisy dice:
Instrucciones para mezclar colores:
No es lo mismo ponerle rojo al azul que azul al rojo
Ni blanco al negro que negro al blanco.
Gris es mucho mas que blanco y negro.
Una pizca de color pinta mucho.
Ojo con los talos, muy poca cantidad pinta mucho.
El amarillo oro y el limon son dos mundos completamente diferentes.
si queres armar unverde manzana, solo lo lograras con el amarillo limon.
el agua sucia pinta.
el te el cafe tambien pintan.
el pincel sucio pinta.
e l azul y el rojo nunca da violeta como dice la ley, porque estan llenos de pigmentos negros que amarronan todo, mas facil es usar el magenta.
el marron se hace mezclando todos los colores.
los colores complementarios dan marron
los colores primarios dan marron.
los pares complementarios dan marron.
*padawan segun wikipedia: Un Padawan es un " aprendiz en entrenamiento práctico" y suele viajar con su maestro resolviendo conflictos a lo largo de la Galaxia.
2 comentarios:
Daisy no solamente inventa muchísimos ejercicios (que no son sino llaves para abrir las potencias de uno) sino que los aplica de una manera maravillosa.
Hace poco estuvimos en Mar del Plata dando una clínica de obra y los efectos fueron increíbles.
Algo así como un transformador de ambientes.
leo, sos un capo, te mando un super abrazo
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