"Guillermo Kuitca tenía 9 años cuando, en 1970, empezó a estudiar pintura con Ahuva Szlimovich. Antes había estado yendo a unos talleres de libre expresión del Colegio Renard, demolido, luego, durante la construcción de la avenida 9 de Julio".*
Guillermo dice: Sin demasiada orientación. Por eso fue que yo después pedí que hubiera una orientación más definida y fue así como dimos con Ahuva. Mis padres dieron con ella por medio de mi tía Berta, que la conocía. Según creo, Ahuva había estado en una fiesta de Año Nuevo que habían hecho mis padres en casa. Iba mucha gente, qué sé yo.
Guillermo dice: Al principio iba solo y después trabajaba en mi casa: en el cuarto tenía un caballete; digamos, mi sector de materiales. Empecé siendo uno solo; después, a los dos meses, pasé a las clases grupales: los viernes, creo que fueron los viernes, hasta los 18 años.
Guillermo dice: Mi papá me llevó a una inauguración de pinturas de ella, surrealistas eran, y le dije que me habían gustado mucho. Después tuvimos una entrevistra. Creo que si alguna vez fui claro fue cuando me encontré con ella. Me acuerdo perfectamente de que me llevó mi mamá;
Yo no tenía ninguna intención de ir a otro taller para chicos; quería elementos como los de cualquiera...Ahuva me respetaba en ese sentido. No tenía ningún tipo de condescendencia... Podíamos hablar hasta de Picasso.
Guillermo dice: Ahuva siempre dijo que ella me dejaba trabajar, que me acompañaba en lo que iba saliendo de mí; creo que no se impuso demasiados reglamentos previos. Una sola vez, a los diez, por ahí, me puso a hacer una naturaleza muerta. Todavía recuerdo el fastidio que me dio hacerla. Según ella, yo aprendí mucho haciéndola.
Guillermo dice: Hubo como una huida hacia un enmarcador a los 10 años. Ahuva o no sé quién dijo que había que enmarcarlos y los hicieron todos de golpe, no sé muy bien por qué; viéndolos hoy puedo notar que son trabajos con muchísima energía, muy apasionados. Unos marcos horrendos. Quizá fue a partir de ahí que se gestó la idea de exponer algún día.
Guillermo dice: Cuando Ahuva se enfermó, decidí que era el momento de hacerme cargo de los alumnos de ella: yo sé que eso la hizo muy feliz. Y con ellos pasé el período de su enfermedad y de su muerte.
* Yo aprendo a pintar enseñando.La Nacion, domingo 6 de junio de 1997
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