todo ranking no es sino un almacén de síntomas, lo mismo que los covers, accesorios y repuestos para la construcción del fan que cada uno de nosotros lleva dentro. rafael cippolini

lunes 22 de junio de 2009

cippotrek

cippodromon dice:
" En los últimos cincuenta años, la televisión nos ha gastado una extraña broma, haciéndonos creer que el público de masas es pasivo por definición y sólo un nicho puede ser creativo. Por el contrario, en la actualidad cada vez más lectores ensayan la interacción con un texto y con quien lo produce, fenómeno que hasta ahora estaba reservado a los fans de ciertos géneros literarios, principalmente la ciencia ficción.
Sin embargo, la introducción en la literatura de un modelo homérico y de participación procede con mayor dificultad que en otros campos. John Tulloch, un investigador inglés, durante más de diez años ha entrevistado a dos grupos de fanáticos distintos - los deStar Trek y los de Chéjov - haciéndoles preguntas sobre los personajes de sendas narraciones. Las respuestas de los trekkies variaban mucho de un aficionado a otro; las de los chejovianos eran uniformes, previsibles, poco íntimas. Pues qué raro: ¿la cultura popular no era una apisonadora que allanaba las diferencias? ¿y la cultura elevada no debería empeñar el cerebro en vertiginosas elucubraciones?
Indudablemente hay un problema de enfoque. Consideramos a los clásicos - y en general la Literatura - más sagrados e inviolables que una serie televisiva. Muchos aman a Chéjov, pero ninguno de ellos se comporta como un fan. En su ensayo Highbrow/Lowbrow: The Emergence of Cultural Hierarchy in America (Harvard University Press, 1990) Lawrence Levine describe el proceso que ha llevado la obra de Shakespeare del suelo al cielo en un siglo. De ser cultura viva - y por tanto, objeto de modificaciones, recuperaciones y relecturas continuas - a formar parte de un museo polvoriento. De un texto que se podía amar sin mediaciones a un texto sagrado que sólo un sacerdote puede enseñarte a apreciar. Lo mismo podría decirse de las obras de Verdi, Wagner y muchos otros. Existe toda una categoría de aficionados que practica el nitpicking, es decir, fijarse en cada detalle de una ficción desde el punto de vista técnico: físicos en ciernes que buscan las explicaciones más factibles para la ciencia ficción de Battlestar Galáctica, estudiantes de medicina que indagan la verosimilitud de Doctor House, etc. En literatura esto sucede raramente. Tal vez el enfoque depende del contexto: estamos acostumbrados a considerar una novela como algo acabado y definitivo. Un edificio a visitar, pero no para vivir. Si se cambia el contexto, puede cambiar el enfoque. Una prueba es la lista de distribución The Wondering Minstrels. Quien la administra envía a los inscritos una poesía al día (pero también pueden ser textos de canciones, rap y similares). Quien la recibe puede hacer un comentario - frecuentemente asociado al modo en que los versos influyeron en su jornada - o bien enviar una poesía para el archivo. El resultado es una comunidad que se confronta y discute, entrelazando competencias diversas, sobre Lorca y sobre Eminem, en una manera que un aula de bachillerato no podría reproducir.
También hay una discriminación perceptiva: los fans no parecen ser gente seria. Son irracionales, los conocemos de cuando íbamos a la escuela, eran los que se compraban coleccionables y cromos, que conocían la filosofía vulcaniana pero no la primera conjugación. Estaban dominados, adoctrinados, impregnados como esponjas por su pasión, y por lo tanto, eran un poco tontos. Hoy son diferentes, aunque en realidad ya eran diversos, la Red solamente ha exaltado ciertas características: los fans son críticos, partícipes, creativos y vitales. Y sobre todo: ya no son un nicho. Son la punta del iceberg de una sensibilidad cada vez más generalizada."
cippodromo dice:Henry Jenkings, profesor del MIT y autor de Convergence Culture, sostiene que el comportamiento de un fan es una extraña alquimia entre fascinación y frustración. La mitología griega es tan compleja porque al encanto de las historias principales se unía la frustración por detalles no aclarados, personajes secundarios demasiado sacrificados, ramificaciones posibles pero apenas esbozadas. Pues bien, un mundo nuevo te fascina pero siempre es imperfecto e incompleto, y por tanto genera la sana frustración que empuja a completarlo y a menudo a mejorarlo.
Pongamos por un momento entre paréntesis lo de “narrar historias”. En todas las prácticas admiro esa posibilidad del “por fuera” y del fan. Simplemente entender que si el arte sólo se sostiene en bienales, ferias, museos, becas, residencias, activismo político y galerías aburre. Y que al mismo tiempo y en estos términos, ser imputando de conspirador tiene su gracia.

martes 16 de junio de 2009

arte-cosa-rodante

rubén dice: No pretendo unir pintura con escultura. Trato de colocarme lejos de esas dos disciplinas en cuanto pueden ser método, sistema, medio. Creo que hago cosas. Intuyo que comienzo a descubrir una forma de hacer que me coloca frente a la encrucijada existencial con una más intensa vibración.
No todo lo que expongo responde totalmente a estos pensamientos que son posteriores en algunos casos y que fueron surgiendo de mí quehacer hacia mediados de este año. Estos pensamientos, estas palabras con tan inadecuado sabor preámbulo, aspiran a mucho más.
Quieren llegar hasta ese mirón, indefenso o no, con el cual tal vez sea posible la imagen. A ésos mis mirones de hoy, que no llamo contempladores porque deseo un modo de comunicabilidad con esas cosas colgadas que refirme en mí la idea de lo que creo es el arte de hoy: una participada devoción existencial, una devoción sin paz ni lasitud.
Me confieso, pues, devoto de la imagen silenciosa y lo hago sabiendo que no tengo escapatoria.

lunes 15 de junio de 2009

Neue Haas Grotesk

alejandro dice:Mi expereiencia editorial era casi inexistente cuando me llamaron de Página/12. Había trabajado en una revista de la radio Rock and Pop. Armaba lo que me decían, pegando. No sé por qué me llamaron. Yo creo que la cuestión era porque salía un nuevo producto que era Radar y necesitaban alguien distinto, que se parara de otra forma. Cuando entré no sabía nada y lo empecé a hacer sin saber. Empecé a diseñar el suplemento. Juan Forn era el editor del principio.Yo venía con mucha inocencia y me encontré con mi primera tapa, sobre el Che. Era el Che como producto, entonces fui y me compré una remera del Che y le saqué una foto. Pero todo desde mi inocencia. Yo creo que lo que funcionó fue que yo venía de una escena mas under, de la música, de las fiestas electrónicas, y eso era muy novedoso para un diario, otro lenguaje. Era una escena más pequeña, de discoteca, no tan cercana a la forma de resolver las cuestiones periodísticas.
alejandro dice sobre el lp artaud: Mil novecientos setenta y no sé cuánto, un disco que no entra en las bateas, decirle al imprentero que te haga eso... Eso es arte, luchar contra lo imposible, contra la industria, contra el público. Esa es la mejor tapa que haya de rock, lejos.

domingo 31 de mayo de 2009

Generación del '80

maría dice: Como Liliana Maresca no encontraba su lugar en el mundo, tuvo que inventárselo. Se separó de Julio y se mudó a la calle Estados Unidos 834, a un PH antiguo, segundo piso por escalera, semiderruido. Para subsistir, decidió alquilar las habitaciones. La casa se fue poblando. Y ella, poco a poco, se convirtió en la dueña de la pensión. La Buenos Aires de mediados de los ‘80 por donde circulaba Maresca era una ciudad efervescente. En 1985, mientras los titulares de los diarios anunciaban que una joven tenista argentina había ganado el Orange Bowl, Batato Barea empezaba su ciclo de performances, ésas que haría circular por reductos como Vértigo, Cemento, La Imprenta, Freedom, Eat and Pop y Crash. Eran tiempos desaforados y hay quienes dicen que la cocaína que se consumió en esa década fue la más exquisita. Como una madre que recogía huérfanos, Maresca convirtió su casa de Estados Unidos en centro de reuniones. Por turnos, y entre otros, vivirían allí Ezequiel Furgiuele y Graciela Paola, Alberto Laiseca, Marta Soriano, Diego Kogan, Enrique Symms, María Bernarda Hermida, Patricia Borgarini y Lucrecia Rojas. “Estados Unidos”, como aún hoy llaman a la casa, era un reducto artístico que les daba lo que buscaban: pertenencia y libertad. Las fiestas se dieron como la forma natural de volver a conectarse con el mundo exterior. Era habitual volver ya entrada la madrugada y tener que ayudarse unos a otros a subir las escaleras mientras se chocaban a cada paso con las esculturas que colgaban por los pasillos de la casa. Tan abarrotado de objetos estaba el lugar, que un día llegaron los del Censo y les preguntaron si eran un grupo Umbanda. maría dice: “Hay una chica en la calle Estados Unidos que dice las mismas cosas que decís vos”, le dijo un tipo en un bar a Ezequiel Furgiuele. “La tendrías que conocer.” Ezequiel había regresado a Buenos Aires luego de seis años de exilio y para subsistir vendía dibujos de mesa en mesa por San Telmo. “Me fui caminando y empecé a preguntar hasta que llegué a lo de Liliana. Ella, de curiosa nomás, me hizo pasar, me tuvo ahí durante horas, charlándome y a la vez estudiándome como si fuera de los servicios. La máquina se armó cuando nos juntamos.” Al año siguiente, el 9 de abril de 1985, la dupla artística –el Grupo Haga: Maresca y Furgiuele– quedó sellada en la muestra Una bufanda para la Ciudad de Buenos Aires, en la galería Adriana Indik. Era una performance que tomaba la calle y, como muchos de los proyectos de los años ‘80, se había gestado de manera amorfa y casual. Ezequiel cuenta: “La fuimos a ver a Adriana Indik y como Lili era muy salvaje yo le dije que me dejara hablar a mí. Llegamos a la galería, nos sentamos y le digo a Adriana: ‘¿Querés seguir vendiendo pinturitas de Lola Freixas o querés pasar a formar parte de la historia del arte contemporáneo?’. Y ahí nomás le digo que nosotros queremos tejerle un poncho a la ciudad. ‘Pero no hay tiempo’, me dice ella. ‘Ah, entonces tenemos un Plan B: hacerle una bufanda’”. Con los retazos que tiraban los fabricantes del Once, el grupo armó una urdimbre que dejaron colgar por la ventana del primer piso de la galería. “Convocamos a gente para que pidiera tres deseos y pusiera cosas. Y la gente salía de las oficinas y se enganchaba.” A medida que participaban la trama iba creciendo como una telaraña. “Vino la policía, vino la televisión. Por primera vez alguien nos daba pelota.” La bufanda era muy ‘80; en su grosera catarata de basura, semejaba el vómito de la dictadura. Y después, entre las cosas que se encontraron enganchadas, apareció un revólver calibre .32. Al caer la medianoche, un grito seco retumbó por las calles del microcentro: “Ya se les va a terminar este corso a los hippies y a los comunistas”. A partir de ahí, al Grupo Haga le llovieron propuestas.

domingo 5 de abril de 2009

heavy mental

gastón dice: Una acotada selección de cosas que fueron significativas para mí en determinados momentos, donde están presentes, también, recorrido, paseo, mapa y constelación. Marche otro cuadro, de Fernanda Laguna. Por algunas frases garabateadas en los cuadros: “Podría pintar mejor pero no quiero. Podría mezclar los colores pero no tengo ganas”. Flaneur, de Alberto Goldenstein. Si Buenos Aires fuera un pajar, aquí el alfiler. Geografía, de Daniel Joglar. La resma de papel atravesada por el lápiz es una de las imágenes más conmovedoras y violentas que he visto. Favorito. Turismo. Rudamacho. Un paseo por Agronomía con diferentes paradas: lecturas, canciones, suelta de globos, feria y más. Más que una tarde de domingo. Agencia de Viajes. Por el transporte. Daños de Diego Bianchi, y Parque de Leopoldo Estol. Porque un tornado arrasó a mi ciudad y a mi jardín primitivo. Las manifestaciones culturales noctámbulas: Eros, Bolivia, Parakultural, Cemento, Age of Communication, Morocco, Brandon, Bum Bum Club, Rudamacho.

miércoles 14 de enero de 2009

fan

FAN: UN ARTISTA ELIGE SU OBRA FAVORITA

La escuela argentina

Por Leonel Pinola

Hubo un miércoles del invierno del año pasado en que llegué más temprano de lo habitual. Diana estaba trasladando de un cuarto a otro una de las obras en la que estaba trabajando. Uno de los primeros pizarrones de la serie se encontraba aún en la sala más amplia. Recuerdo que me quedé varios minutos con la mochila y el abrigo puestos mirándolo.

En el bastidor, pintado con pintura para pizarrones verde, estaba escrito con tiza gran parte de la lista de colores con la que trabajábamos en el taller: celeste cielo, habano, lacre, maíz, café, rosa viejo, verde musgo, chocolate, ciruela, durazno, verde loro, negro ratón, natural, cremita, amarillo limón, verde botella, azul petróleo, gris perla, piel, amarillo huevo, salmón, rosa chicle, camel, mostaza, ladrillo, gris topo, verde manzana y coral. No sé cuánto tiempo pasó hasta que Diana vino a buscar ese pizarrón, creo que le pregunté si había otros, hablamos un poco y me contó sobre la dificultad de fijar la tiza y sobre las varias recetas que le había sugerido Elsita para solucionar este inconveniente.

Meses después, volví a ver la serie en la muestra Escuela en el Centro Cultural Recoleta. Y esta vez, frente a los pizarrones, me pregunté: ¿Existe verdaderamente una escuela argentina? De ser así, creo que la constelación que la constituye está originada por una red de vínculos privados y afectivos. Y los pizarrones vendrían a ser el tratado de ese pacto secreto de amor que constituimos con nuestras maestras y maestros. Parado ahí, frente a los pizarrones, recordé mí primer día de clase en lo de Diana. Ese día me dio el primero de los ejercicios que realicé: escribir mi nombre completo de arriba hacia abajo, en diagonal, en espiral, con la mano izquierda, con la derecha, en espejo, de abajo hacia arriba, gigante, diminuto, con todos los pinceles que tenía y con todos los colores que encontrara posibles. Pensé también en los que siguieron: copiar la imagen desde su ausencia, copiar el aire y no el objeto... Más tarde vino el ejercicio de hilar distintas situaciones con una línea continua como si el ojo zurciera cada objeto y cada persona que recorre. Hubo un día en que pinté el agua, el fuego, el aire y la tierra asignando una mancha para cada elemento, otro en que intenté reproducir sólo los bordes de una obra de Henri Matisse, aprendí a ver las manchas que conforman cada objeto desde dentro hacia fuera y perseguí la línea infinita hasta la fascinación.

De alguna manera los pizarrones de Diana dan cuenta de una genealogía, de una historia del arte argentino que nos incluye y nos excede. Los pizarrones son el origen de una escuela, la piedra basal, el centro magnético hacia donde dirigimos nuestras primeras miradas para entender el mundo. Creo que en esos pizarrones permanece algo del asombro de los alumnos de Spilimbergo y de los de Pettoruti, que en algunos de los restos de tiza de color está la voz de Pablo Suárez en los talleres de Barracas, la de Lucio Fontana en el taller Altamira, la de Tulio de Sagastizábal y la de Guillermo Kuitca.

Un tiempo después los pizarrones volvieron al taller. Era miércoles a la tarde y todavía había una luz de verano. Yo estaba pintando sobre una carpeta escolar y Diana le pasaba la “lista de colores” a una nueva alumna. Los pizarrones estaban cerca y con ellos me reconocí en casa.

Radar I Pagina/12 I Domingo, 11 de Enero de 2009

lunes 27 de octubre de 2008

última fecha del torneo /viernes 31 oct I 19hs I crimson

adri minoliti y miguel harte defendiendo los colores de Rosa Light
pic: todas las imágenes pertenecen a lorena marchetti y a kda

domingo 28 de septiembre de 2008

éste viernes en KDA

inaugura viernes 3 de octubre 19 hs crimson/ f.acuña de figueroa 1800

martes 23 de septiembre de 2008

experiencia 68

miércoles 9 de julio de 2008

escuela.III

Rafael dice: En 1946, el escultor y pintor Lucio Fontana escribe un manifiesto y lo hace firmar por sus alumnos del Taller Altamira(...) Medio siglo más tarde, el texto de Fontana, documento conocido como Manifiesto Blanco, es el escrito de un artista plástico argentino que más se ha reproducido tanto en Historias del Arte del mundo entero como en repertorios contemporáneos (...) Ahora bien, ¿quién es el sujeto plural del enunciado, a quienes comprende, a sus alumnos? ¿Los discípulos de Fontana, bajo su guía, proponen y anuncian su ferviente voto en pos de la evolución del arte? Lo cierto es que Fontana vehiculizó su peculiar proposición convirtiendo en política estética las ofertas de su praxis docente. Ni más ni menos, la plataforma desde la cuál se proyectará el Movimiento Espacialista, que más tarde en Europa reclutará artistas luego célebres como Capogrossi, Crippa o Morandi, reconoce su génesis en la intimidad de un pacto entre un maestro y sus alumnos cuyo escenario fue un taller en Buenos Aires. Nunca más justa la expresión "avanza enmascarado". Fontana, autor del manifiesto, no lo firma. Al pie de página sólo aparecen los nombres de sus discípulos*.(...) Así, en pocos trazos, resulta evidente la paradoja de cómo un gesto excéntrico, o mejor, descentrado, un manifiesto " ecléctico, fruto de la lectura fragmentaria de diferentes concepciones filosóficas", recorre el espectacular trayecto que une la escena íntima de un artista argentino con sus alumnos de taller hasta las páginas más relevantes de la Historia del Arte del siglo XX. El Manifiesto Blanco se transformó en Canon. Por supuesto, no se trata más que de una excepción. Quizás la única.
*Éstos eran: Bernardo Arias, Horacio Cazeneuve,Marcos Fridman, Pablo Arias,Rodolfo Burgos,Enrique Benito, César Bernal, Luis Coll, Alfredo Hansen y Jorge Rocamonte.
Manifiestos argentinos. Políticas de lo visual 1900-2000; Rafael Cipollini.

sábado 31 de mayo de 2008

vuelve

lunes 19 de mayo de 2008

escuela.II

flavia dice:Es difícil hablar del diccionario sin hablar de Diana y hablar de Diana sin hablar de ella como artista, como amiga, como maestra.Comencé a escribir para el diccionario en el 2001 si no me equivoco, antes de conocerla personalmente. Nos habíamos contactado a través de lo que se llamaba café Ramona, una especie de pre-foro de la revista. En ese entonces yo trabajaba en una oficina y cuando podía buscaba definiciones en paginas Web para enviarle, era frecuente que le dijera: “Diana que te busco ahora?”. Iban y venían, pedazos de artículos, canciones, formulas, links. También le enviaba las obras (horribles) que estaba haciendo, a lo que ella me respondía con preguntas. Las más simples. Esas que hacen temblar todo lo venís haciendo.“El que pasa por esa puerta es por algo” me dijo cuando entre por primera vez al taller de Av. Corrientes después de varios meses.Hay algo de mágico en como Diana ve los encuentros.Como si solo eso bastara, esta calidad de encuentro como generador de la experiencia artística o la posibilidad de la obra: “cuando alguien mira la pantalla, ya hay obra” dicebusco-encuentroPregunta – respuestaBastante simple.También insiste en la simpleza, en que las cosas simples no son bobas. rosario dice:Nos juntamos hace poco con Diana Aisenberg, una amiga y artista plástica para quien posé a los veinte años. Queríamos ver si era posible armar una especie de seminario –para dar juntas– en el que conjugáramos su experiencia con la mía: ella como maestra de pintura, yo con mis talleres de letras de canciones. Lo primero que hicimos fue contarnos algunos ejercicios o consignas que solemos usar. Entonces empezó un diálogo: yo le contaba un ejercicio, se lo explicaba y eso la remitía a otro inventado por ella donde trabajaba algo parecido o complementario. También era como si tradujéramos dos idiomas: “Ah, eso en mi mundo se dice así”, en uno se mira, en el otro se oye. No podíamos parar. Era muy difícil esperar el turno de cada una porque mientras la otra hablaba se nos ocurrían muchas asociaciones, cruces, paralelismos que queríamos poner en el tapete y al mismo tiempo reflexionar sobre ellos, y al mismísimo tiempo se nos ocurrían variantes, versiones, nuevos ejercicios y pruebas. Ella me mostró su tesoro de “materiales didácticos”: tarjetas, muestrarios, figuritas, juguetes, madejas de lana, fotos, textos y también quiso inmediatamente llevar a la práctica algunas de mis ocurrencias. daisy dice:
Instrucciones para mezclar colores: No es lo mismo ponerle rojo al azul que azul al rojo Ni blanco al negro que negro al blanco. Gris es mucho mas que blanco y negro. Una pizca de color pinta mucho. Ojo con los talos, muy poca cantidad pinta mucho. El amarillo oro y el limon son dos mundos completamente diferentes. si queres armar unverde manzana, solo lo lograras con el amarillo limon. el agua sucia pinta. el te el cafe tambien pintan. el pincel sucio pinta. e l azul y el rojo nunca da violeta como dice la ley, porque estan llenos de pigmentos negros que amarronan todo, mas facil es usar el magenta. el marron se hace mezclando todos los colores. los colores complementarios dan marron los colores primarios dan marron. los pares complementarios dan marron.
*padawan segun wikipedia: Un Padawan es un " aprendiz en entrenamiento práctico" y suele viajar con su maestro resolviendo conflictos a lo largo de la Galaxia.

viernes 25 de abril de 2008

escuela

"Guillermo Kuitca tenía 9 años cuando, en 1970, empezó a estudiar pintura con Ahuva Szlimovich. Antes había estado yendo a unos talleres de libre expresión del Colegio Renard, demolido, luego, durante la construcción de la avenida 9 de Julio".* Guillermo dice: Sin demasiada orientación. Por eso fue que yo después pedí que hubiera una orientación más definida y fue así como dimos con Ahuva. Mis padres dieron con ella por medio de mi tía Berta, que la conocía. Según creo, Ahuva había estado en una fiesta de Año Nuevo que habían hecho mis padres en casa. Iba mucha gente, qué sé yo. Guillermo dice: Al principio iba solo y después trabajaba en mi casa: en el cuarto tenía un caballete; digamos, mi sector de materiales. Empecé siendo uno solo; después, a los dos meses, pasé a las clases grupales: los viernes, creo que fueron los viernes, hasta los 18 años. Guillermo dice: Mi papá me llevó a una inauguración de pinturas de ella, surrealistas eran, y le dije que me habían gustado mucho. Después tuvimos una entrevistra. Creo que si alguna vez fui claro fue cuando me encontré con ella. Me acuerdo perfectamente de que me llevó mi mamá; Yo no tenía ninguna intención de ir a otro taller para chicos; quería elementos como los de cualquiera...Ahuva me respetaba en ese sentido. No tenía ningún tipo de condescendencia... Podíamos hablar hasta de Picasso. Guillermo dice: Ahuva siempre dijo que ella me dejaba trabajar, que me acompañaba en lo que iba saliendo de mí; creo que no se impuso demasiados reglamentos previos. Una sola vez, a los diez, por ahí, me puso a hacer una naturaleza muerta. Todavía recuerdo el fastidio que me dio hacerla. Según ella, yo aprendí mucho haciéndola. Guillermo dice: Hubo como una huida hacia un enmarcador a los 10 años. Ahuva o no sé quién dijo que había que enmarcarlos y los hicieron todos de golpe, no sé muy bien por qué; viéndolos hoy puedo notar que son trabajos con muchísima energía, muy apasionados. Unos marcos horrendos. Quizá fue a partir de ahí que se gestó la idea de exponer algún día. Guillermo dice: Cuando Ahuva se enfermó, decidí que era el momento de hacerme cargo de los alumnos de ella: yo sé que eso la hizo muy feliz. Y con ellos pasé el período de su enfermedad y de su muerte.
* Yo aprendo a pintar enseñando.La Nacion, domingo 6 de junio de 1997

viernes 28 de marzo de 2008

el gordigol

Sebastián dice: Si no me tomara algo en serio no me divertiría. Lo mismo el trabajo que el fútbol. Kiwi dice: ¿Te hubiera gustado ser futbolista? Sebastián dice: De chico le reprochaba a mi papá: ¿Por qué no me llamaste Hugo Orlando [por Gatti]? Kiwi dice: Siempre al arco. Sebastián dice: Hasta hace poco andaba con ganas de probarme en algún equipo de primera D. Kiwi dice: Y en ARCO, ¿cómo te fue? Sebastián dice: Vendí. Kiwi dice: ¡Golazo! El fútbol es más que uno de los temas de tu producción, es parte de tu universo: el dibujo del equipo de fútbol Resto del Mundo con Van Gordin, Gordine, Gordini, Gordinson, Gordinez, Gordao. (...) Sebastián dice: Ahora estoy reproduciendo jugadas de gol sobre sábanas: "La jugada de tus sueños". 
ver nota completa en ramona n2. mayo/junio de 2000

Sebastián dice: Relatame la jugada de tus sueños. Puede ser un gol, una atajada o tambien un foul muy violento. Dibujos en lápiz sobre papel canson. Atención: no dibujo goles de river a boca. jueves, 29 mayo 2003. Ofertas/Proyecto V

Sebastián Gordín por María Gainza

viernes 1 de febrero de 2008

in memoriam

Raúl Lozza
1911-2008